lunes, 8 de junio de 2009

OBSERVACIONES TAURINAS . . .

Ante la avalancha de orejas y rabos cortados, (merecidas o nó merecidas) en los diferentes festejos taurinos realizados en las plazas portátiles en Lima y en el interior del país, he tomado en cuenta algunos detalles que dan orígen a esta "anomalía taurina":
  1. La persona que hace de Presidente o Juez de Plaza, no nombra o exige la presencia de un Alguacilillo para que imponga el orden durante el festejo.
  2. Se observa la falta de la ceremonia de la entrega de la llave de la puerta del toril, a la persona que fungirá de Alguacilillo en el festejo taurino.
  3. Resultado: Se considera como "normal" ver a los subalternos exigir al Juez de Plaza el corte de apéndices, y/o que el puntillero corte los apéndices y los entregue inmediatamente al matador, sin que exista el consentimiento previo de quien hace de Juez de Plaza.
A ud. que le parece esto?. Se podrán realizar los festejos con la seriedad que corresponde al rito de la fiesta brava?, aunque sean realizados en una plaza portátil?

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